Encajes Negros

Somos de aquel que nos pervierte. Mil veces lo haría por verte así.
Como un calvario de placer entregas tu cuerpo y tu alma, él goza de la entrega, y lo volverá a hacer. Mil veces.
Me gusta el aroma de los cuerpos cuando el deseo brota dentro, me gusta el sabor que entregan, cuando estás en el sacrificio, me gusta pensar ser él, aunque no.
Tu cuerpo desnudo entre encajes negros, y un lugar donde se concentra la humedad, haciendo más oscuro el deseo.

Gustab(a la mujer de negro)

Comentarios

  1. Y si vuelves mil veces, mil veces me encontrarás ardiendo en el mismo abismo, no por rendición, sino porque hay deseos que reconocen du nombre en la oscuridad .
    Gracias, Gustab

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tu, mi dulce acantilado,
      mi hueco febril
      mi campanario morado,
      mi salmo de abril.

      Eliminar
    2. Y tú, mi suave desvelo, mi oración sin templo, la herida que no deseo cerrar porque aprendió a florecer entre mis sombras.

      Eliminar
    3. Tú, Éxtasis natural;
      agua y sombra es tu piel,
      leche habida y miel viva,
      pequeño desvelo de muerte.

      Sugerente, casi adictivo...
      Un beso de nieve
      que se disuelve entre los labios
      Quemando mi cabeza.

      Eres dialogo y desvelo,
      oración oscura
      donde mana la savia,
      rayo de vida
      beso despierto.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

"La innombrable... y la culebra."

Verso olvidado.

Cáscara de Hombre.

Des-equilibrios...

Dulces vacíos.

De tórtolas y lentejas.

Casamiento Verde.

La última función.

Dialogo y desvelo.

Menta ingrata... (verso negro)