Prisionero
En la celda invisible de mis excesos, el deseo dicta la ley y me condena. Noche a noche la invisible cadena de tus besos por tus labios preso. Sumiso de fuego ardiente, prisionero , lazo ciego de obsesión, eterno laberinto donde manda la pulsión y sucumbe la razón. Atrapado en la trampa de tus muslos soy, columnas de carne que anulan mis impulsos sepulcro de miedo que arrastro, piel que se quema. Eres tu, mi ansia salvaje, santuario de fuego que gotea... Carcelera, orgasmo e instinto, eres deseo que me devora. Rodrigo Fuster. Fuego en las palabras Octubre 2026