Un beso Francés sería dulce descansando apenas sobre sus labios, el más suave sobre la piel. Mucho más que esto, aprieta fuerte y te arranca el alma . Sería tierna una blanda rosa en tu casta mano, descansando sobre las cálidas brumas en tu amoroso vientre, en tu hondo ombligo. Algo hay ahí, algo escondido, Fuego detrás de mis cenizas . A menudo, los muros roídos son callados arroyos; Y temo, silencioso y reptante arrojarme al deseo. Yaces dormida, con delicado capullo . Tu cuerpo detrás de los párpados, quisiera extenderse como lo hace el sueño . Del propio sueño, cuya magia cierra los ojos a los dioses, llegas sin alas, abierta, empapada, furtiva, y yo solo deseo poseerte. Como un juego de amor apreciado, y creo, algún alivio provoca, volando la manzana dorada , desatando tu locura por largo tiempo atada. Intimidado por tu maravilla y la humedad estrellada tan cerca de la hermosa luna , libo tus propios y brillantes rostros, mientras tu ilumina...