Fragua. (A García Lorca, erótika IV)
La noche clara, turbia de plata, desnudas las montañas y la brisa parda. Era blanca como el agua, y su sexo, llamarada. Vino al alba con mil caras, viva y enamorada. De lágrimas se bañaba, de besos, mojada. Al colibrí excitaba con las alas suaves de marejada. Era fragua, blanca garza de agua tibia, piel dorada. Gustab