"La innombrable... y la culebra."
GUSTAB leía en su muro blanco y gastado, en un rincón inalcanzable, donde la araña parecía escribir..."Somos una casualidad llena de intención..."
(Anónimo)
-Enfermera, enfermera...Dale una pastilla a mi vecino; delira y parece fallecer ...todo el día ha estado reflejado en el espejo y repite lo mismo..
-Yo hablaré con él...- respondió Mon la enfermera.
-Julius...hazme caso y deja de hablar con el espejo...
Dale un cigarro a la niña si quiere fumar, lleve a la niña a su baile si quiere bailar. Tómala de la mano de noche y de día y llévala muy despacito que se puede quebrar.-dijo la enfermera, y continuó-
-Dile que aún la sueñas despierto, dile que la quisieras besar. Quédate a su lado muy cerca cuando tenga frío; Pero mantén tu distancia, te puedes quemar.
-Dile que ella es la más bella de todas la flores, dile que ella es la más linda de todo el lugar... Hazle saber cuanto antes que ella es tu vida, hazle notar cuanto antes que no hay nadie más.- suspirando, prosiguió, mientras una lagrima se fugó de sus ojos...
-Mírala en sus ojitos y hazla querida, hazle sentir cuanto antes que ella es tu mar. Pide que no se muera, que de ti no se vaya más. Que a tu pecho se adhiera....
-No la dejes llorar, jamás. Dile reina de mi corazón, diosa de todo mi amor..- dile- Ángel de puro color, fuego que quema.
Mon, la enfermera, le recomendaba a Julius, su mejor paciente, que frente al espejo, la conocía, pero que no podía decir su nombre, y que nunca la iba a olvidar. Entonces Julius pidió una servilleta de papel, una pluma
a la enfermera, y él respondió con una nota para ella. Sólo una servilleta dónde dibujaba un corazón y una pluma de escribir que salpicaba tinta dándole tristeza al pequeño recado y viéndose a ella detrás de su imagen en el espejo...escribió:
"Querida:
Muérdeme, muérdeme, muérdeme más... clava el veneno de tu soledad.... Muérdeme, que me sobran las heridas... Muérdeme, muérdeme un poquito más. Quítame el peso de siempre esperar, Muerde que yo, invento una salida..."
Tuyo siempre
Julius.
La enfermera puso la pastilla en la boca de Julius; Él, no dejaba de mirar el espejo, y la enfermera metió el papel en el bolsillo de su delantal... cerrando la puerta, leyó el papel y miró por la pequeña ventanilla, mientras él se dormía... y se fue tatareando una canción.
-Mi buen amor, si no quieres regresar, ¿Por qué vuelves a buscarme una vez más?, No me pidas que te dé una última noche...


Una mente perturbada y una mujer anhelada.
ResponderEliminarQuién sabe... Una mente enamorada, no sé si la de ella o la de él...
EliminarEn ese mundo donde la divagación es perpetua la frase última cobra un sentido especial.
ResponderEliminarTal vez el espejo tenga la respuesta.
Cuál de todas las ultimas frases???... La divagación perpetua es una promesa que no se puede romper.
EliminarUna guerra entre una mente perdida y el amor que no llega...Quizás a veces es más conveniente perder la razón a soportar los inviernos largos..Me encanta tu frase final...Bss
ResponderEliminarLa mente se pierde cuando amas, y fue por un amor que se fue... Si no hubiese llegado la mente jamás se hubiese perdido.
EliminarExacto!! Pero aún demente, prefiero todo eso que se siente cuando se pierde un amor a no sentir nada....Por cierto, entré a darte las gracias por el dato de Blues en español...buscaré una que me sirva para el relato de este jueves y para todo el mes de los que amamos a como de lugar...bsss
EliminarAsí es. Escucha, " no me sueltes", Maravilloso
Eliminaro Julius Poppers... "culebra"... you tube
Eliminar....me encantó esa culebra...y el saxofón es maravilloso..Gracias
EliminarVoy a ganarme el premio de responder mas en un mismo comentario...pero ...disfrute en una de tus respuestas "acaloradas" en donde se te dificultó hasta escribir...o será que por falta de luz ya no veías el teclado? jejeje
EliminarO que será o espelho falaria disso?
ResponderEliminarGostei de te ler, mais uma vez, Gustav!
abraços, chica
El espejo siempre dice lo que quieres escuchar... si fuera una ventana, las palabras se perderían en un infinito sin final.
EliminarYo te dejo una nota aquí, sirva esto como recado de buenos deseos. 😊
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias.
EliminarEl texto me parece profundamente melancólico y perturbador a la vez. Lo siento como una historia donde el amor y la locura se confunden, donde el espejo no refleja solo una imagen, sino una obsesión que duele. Me transmite la fragilidad de alguien que ama tanto que termina hablándole a un recuerdo, o quizá a sí mismo.
ResponderEliminarLa enfermera no es solo enfermera: parece cómplice, testigo silencioso de un amor imposible. Sus consejos suenan más a confesiones que a tratamiento, y eso le da al una carga emocional intensa.
Para mí, habla sobre el amor no correspondido, sobre la idealización que roza la autodestrucción, y sobre esa línea tan fina entre cuidar a alguien y compartir su delirio. Es triste, poético y deja una sensación de vacío que permanece después de leerlo.
Un abrazo
Mi Nuria querida no sé porque no puedo contestar a través de la respuesta, pero:
EliminarEl amor y la locura , siempre se confunden, es parte del escenario del delirio.
Las enfermeras terminan siendo pacientes al ver la libertad de no pensar sin limitaciones sociales reprimidas por los demás, llamados mala mente cuerdos.
La carga emocional es el sentido de la vida, sin emoción, la vida no vale nada.
Hola Gustab, eres de los pocos que estaban cuando yo participaba.
ResponderEliminarUna aportación que rompe con lo esperado sobre un tema tan intenso como especial.
Una enfermera que es testigo mudo de unas vivencias tan intensas como complejas. Un texto que invita a la reflexión, un tanto triste pero hermoso.
Te envío un abrazo.
Se nace , se vive y se muere por amor y el deseo acompaña el baile. Si, Maricarmen, hoy los jueves han cambiado, nunca se había censurado en esos tiempos, hoy hay movimientos que destruyen la espontaneidad
EliminarMi Nuria querida no sé porque no puedo contestar a través de la respuesta, pero:
EliminarEl amor y la locura , siempre se confunden, es parte del escenario del delirio.
Las enfermeras terminan siendo pacientes al ver la libertad de no pensar sin limitaciones sociales reprimidas por los demás, llamados mala mente cuerdos.
La carga emocional es el sentido de la vida, sin emoción, la vida no vale nada.
Con lo sano que esta todavía uno para no tomarse pastillas y para dar castigo a quién se lo merece...Si es que esto de la jodienda, no tiene enmienda.
ResponderEliminarUN SALUDO
Dale un cigarro a la niña si quiere fumar, lleve a la niña a su baile si quiere bailar.
EliminarPero es que si estas cuerdo del todo, es que no estas enamorado.
ResponderEliminarSalud.
Así es.
EliminarEsas enfermeras entienden y curan los males del alma. Son muy dedicadas. Una historia conmovedora, Gustab. Un abrazo
ResponderEliminarEs lindo el sanatorio. La locura te da vida.
EliminarA pesar de la locura (o gracias a ella) aparece ese sentimiento anhelado y esos versos... bendita locura en ese caso, aunque no tenga respuesta del espejo.
ResponderEliminarEl espejo siempre te dice lo que quieres escuchar
EliminarHola Gustab,
ResponderEliminarLas disqueisciones de un hombre frente al espejo son un soliloquio interrumpido por una enfermera, que recita una hermosa poesía para calmarle. Pero no se sabe si el pobre sufre más calmado que agitado. Muy bonito lo que dice antes de dormir-
Un saludo
Siempre antes de dormir
EliminarHas hecho un doble relato muyabien conjugado, realmente Julius está loco de amor, pero en su discurso hay pura poesía,besa es otra faceta del amor y la frase fina, era para volver loca a la enfermera, que también se debería tomar otra pastilla.
ResponderEliminarEl cuento es algo de amor en este caprichoso cuento, la enfermera parece ser parte de esa locura... pueden enamorarse del amor.
EliminarUna enfermera muy dedicada, no sólo se dedica a poner pastillas en las bocas de los iinternados.
ResponderEliminarY por la canción que canta, tal vez necesite su propia pastila.
Saludos.
Las enfermeras están para sanar y cuidar la locura... ellas son parte del gran elenco de la vida del sanatorio. Nunca se sabe si están delante o detrás de la puerta.
EliminarHistoria muy delicada y enfermera muy dedicada para un relato muy original. Un abrazo
ResponderEliminarEs una homenaje a cierto grupo musical chileno que tiene un estilo muy particular... todas sus historias hacen un buen juego en mi cabeza... y algo de mon laferte y mucho de julius poppers.
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