Panales.


Tibio se abrió a mis besos,
dejando correr la profunda ala;
agitando su cabeza,
sacudiendo sus sentidos
desvirgando humedales.

Es ambrosía pura, audaz;
Miel caliente entre los labios
Azúcar morena quemando la boca.
Es zumo corriendo por mi garganta, 
sangre oscura y espesa.
Es vahío y orgasmo.

Nace en la grieta pétrea y boscosa
donde el nido se vuelve deseo,
y el gemido prosa,
Mojándolo todo.





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