¿Dónde está la higuera morena que exprimí?. Dulcemente traidora, fuente abierta que provoca y vulnera, las mil bocas de su maldita sed. Abierta la rendija, vulnerable la piel, tiembla mi boca a sus puertas. La acompaña un gemido y la suave brisa sudando en mi rostro. Siento el temblor de su vientre mojando las sabanas, bella y esbelta. Mí sexo, sangre ardiente deslizándose entre sus piernas, penetra el surco ardiente que la nutre. Viaja por su aterciopelado musgo, y un arroyo que fluye deleitoso, hasta el exquisito humedal. Son sus labios, dos alas abiertas, humedad intranquila, sutil vertiente de agua, velo mojado. Mi lengua su llanto hizo pozo; abismo, delicia fértil e impía vibrando eterna. Sueño su carne, vivo su piel. La cruel daga clavándose hasta sangrarla, toda miel. Así es mi boca, cuerpo largo de serpientes, lengua venenosa, fuente caprichosa. Como en otoño se desliza la hoja, serena como una lágrima, vulnerable, se corre caut...
Creo que has inventando un nuevo concepto de hacer haikus, que rebasan la naturaleza terrenal , nos llevas a la espiritual y el deseo carnal. Un abrazo.
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