Donde vibran los dedos.

Humedal de rubios vellos
envenenando el alma,
déjame descubrir
mientras tus piernas se abren
y mi boca te busca.

Llevo tus pechos de flamenco
reptando tus rincones
y mi boca pendiendo 
de pezones de uva.

Presencia de dulce aroma,
infusión arrogante de sabroso lago,
busco mi huella en cada rincón,
donde vibran los dedos y
claman mi fantasmal esencia.



.

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